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Terra
La Coctelera

SIEMPRE TE QUISE.

Siempre te quise amor

por toda una eternidad.

Siempre te quise tener

y no perderte jamás.

 

Siempre te quise llevar

con la cazuela hasta el río.

Siempre te quise yo,

pero te quise con brío,

 

Para saber el porque

de nuestros amores tan frío.

Siempre quise tener

 

La mirada de tus ojos.

Siempre quise besar

tus labios tan tierno y rojo.

IDEAS.

Sólo  los hombres

de grandes ideales,

hacen del mundo

un círculo más pequeño.

DELEITE.

Son mi deleite tus ojos,

esos ojos color té.

Todo tu cuerpo es trigüeño

y tus labios de café.

Son mi debilidad tu pecho

al ponerse cada aurora,

las púrpuras de tus senos

que me despierten señora,

y las lágrimas en tus ojos,

por el aroma que entra

por la ventana entreabierta

de la primavera en flor,

del candil carnavalesco,

que te despierten mi amor.

ROMANCE DE UN NUEVO AMANECER DE AMOR.

En el horizonte imaginario

de la vida

habrá siempre

              un nuevo amanecer

              como siempre habrá

en el alma

una canción que recordar.

 

Por cada día que muere

hay  uno nuevo que nace,

así que empecemos

a vivir ( amor )  la vida

en cada amanecer.

 

Al ponerse el Sol

en cada  aurora,

cantan los ruiseñores,

florecen las azucenas

son azules los cielos

y claras las fuentes son.

 

La Luna  tierna y corusca

en una noche  de invierno,

confundieses con tus ojos

                  cuando en lontananza mira

                    y confundidas las estrellas

con las luces de tus ojos

en cada amanecer.

 

Parecian dos luceros

bajados de los cielos

                   que vienen haber

                    el amor que por ti siento

impresionante mujer,

                    en una noche de invierno

                     en un nuevo amanecer.

 

Es el nuevo amanecer

pasado esplendor

de la vida

que dejan los amigos....

y los amores se van.

 

Es como volver

a empezar

y sentir la brisa seca

en los caminos

del alma solitaria

que tú has dejado  impresionante mujer.

 

Es el nuevo amanecer

de nuestros días

como dos luceros

bajados de los cielos,

 

Que vienen a ver

el amor que por ti siento,

mujer que me impresiona

              en cada amanecer.

 

 

 

SEDUCCION DE DOS LUNAS.

Seduce tu cuerpo.

Seduce mi cuerpo.

 

Todo a capella,

como el alba del día.

Seducción de dos lunas:

Es tu cuerpo y el mio.

 

El crepúsculo invierno

te quiere mi amor.

 

Seducción de dos lunas:

Es tu cuerpo y el mio.

A ORILLA DEL MAR.

Caminando  en la noche

por una gran ciudad,

llegarán a mi mente

tu más vasto recuerdo.

 

Recuerdo que te   quise

y no podré olvidar

la noche en que los dos

a la orilla del mar,

cruzábamos en silencio,

como dardos del azar.

 

Mirando las estrellas

y el lucero a la par,

la luz de aquella luna

invitaban a soñar.

 

Como rugen las olas

allá en alta mar;

y el rugido sereno

de las aguas al chocar

con las sólidass rocas 

a las orillas del mar.

 

 

 

 

 

EL POETA.

El poeta como todo artista, escribe al ritmo del tiempo y la música; al ritmo de la vida e inspiración que ha creado para él la musa inspiradora al escapar el sueño del subconsciente, del intelecto humano, que escapan al suspiro de admiración y tristeza; alegría y amor, recuerdo de aquel tiempo ya pasado y recuerdo del futuro aún por realizarse. Surge la creación mitopoética en el sentir  inspirador del hombre que a través del tiempo y de la historia sigue vigente en el vivir de hoy, por sus obras y escritos, por su inspiración y dedicación a las bellas artes, a las artes góticas, a las letras y al seudónimo causante de aquellas composiciones románticas de amor y alegría que un día brotaron al poseedor del buen sentir y escribir por un mejor intelecto, por un mejor romance y por un amor, que fue la inspiración de aquel amor sublime que guarda dentro de sí, el corazón, para una buena ocasión, dedicar aquel amor, aquel bello poema, en una noche de luna, en una noche de estrellas, por la mujer más bella que han visto sus ojos bellos y, que lleva en lo más profundo de su corazón, como las primeras gotas de aquellas primaveras que fueron la admiración de su composición poética en esta introducción

 

Cuando ( el poeta ) mira hacia afuera ve una sociedad que ha echado por la borda sus creencias y ha perdido sus mitos, y que vuelve la vista al arte en busca de una recreación de las formas arquetípicas en las que el hombre primitivo de una manera, el hombre cristiano de otra, confiaban para vivir. ( Solía decir estas palabras Rachel Phillips, en las estaciones poética de Octavio Paz ).

 

Nótese aquí, como la inspiración poética surge del sentir del hombre, de lo más profundo para su dedicación el arte y el amor, de lo más recóndito de su alma y, nace en ól el arte de escribir y canta, a través de sus composiciones. No hay mejor inspiración ni musa más importante  para un gran  poeta que la belleza de una gran mujer y, el cariño que ésta brinda a su inspiración.

 

Siempre se ha dicho que la mujer es la causa principal del triunfo y el fracaso de todo hombre  que se enamora, y entrega su vida por completo y por entero a una gran mujer, por eso vienen a mi inspiración estos bellos poemas, por pensar siempre en una bella mujer, en una gran mujer que ha sido la causa espiritual en este romanticismo poético de amor. Todo hombre que es inspirado a escribir un poema o un verso, o una canción, o una composición poética, lo hace para recordar aquel beso, aquel primer beso de aquella bella mujer que nunca olvidará y por siempre vivirá eterna para pensar.